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Contenido del artículo 

Se han propuesto políticas educativas que buscan mejorar la calidad de los

aprendizajes tanto académicos como formativos. Se reconoce la importancia de estimular el desarrollo personal, social y ético de los estudiantes, y fortalecer la calidad del clima de trabajo y de convivencia en las escuelas.

Las Políticas sobre convivencia social y formación socio afectiva en escuelas del Estado de México

van desde una serie de propuestas que se han diseñado en los últimos años para mejorar el clima y la convivencia escolar. Por ello desde mi postura como estudiante de posgrado en educación para la paz y la convivencia escolar remito la siguiente articulo al reflexionar sobre la convivencia en preescolar para promover una transformación de conflictos que nos dirija a una cultura de paz.

Luego entonces, se muestra la paz desde diversas perspectivas como líneas para inducir a la escuela como uno de los espacios para contribuir a lograr la paz y la convivencia pacífica desde los primeros años escolares, al practicar juntos la armonía y a convivir con base en el respeto a las

diferencias, transformación pacífica de conflictos y a la relación con padres de familia.

Es así que accionar en los valores para construir una educación para la paz desde el nivel preescolar como una institución forjadora de alumnos competentes para establecer relaciones sociales y facilitar acciones, que convierten los conflictos en oportunidades para aprender a  convivir juntos; al abrir espacios de paz, a través de una escuela que adopte el proyecto de formación para la convivencia armónica dispuesta a mejorar la interacción entre alumnos, padres de familia y docentes, transformando modelos tradicionales, concepciones de autoridad, disciplina, estructuras de poder, estereotipos y juicios que se presentan en el centro escolar y

obstaculiza la formación de una cultura de paz.

En consecuencia los niños desde edad temprana desarrollan la capacidad para percibir e interpretar las intenciones, los estados emocionales de los otros y actuar en consecuencia, es decir, en un marco de interacciones y relaciones sociales expresan de diversas maneras lo que sienten y desean y es un buen principio para fortalecer la empatía, competencias de participación y colaboración al transformar conflictos de forma pacífica

Concebimos la Educación para la paz (EP) como un proceso educativo, continuo y permanente, fundamentado en los conceptos definidores de paz positiva, la perspectiva creativa del conflicto, la concepción amplia del desarrollo y en los derechos-democracia, y que a través de la aplicación de métodos problematizantes pretende desarrollar un nuevo tipo de cultura, la cultura de paz, que ayude a las personas a desvelar críticamente la realidad, desigual, violenta, compleja y conflictiva, para poder situarse ante ella y actuar en consecuencia (Jares, 2002:148, citado en manual para docentes mexiquenses, 2013, 33).

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UNAD

Sandy Lorena García Pallares.

2019

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